Los perros se revuelcan en las heces por tres principales razones:
- Para marcar su territorio. Las heces contienen feromonas que proporcionan información a otros animales, como la ubicación de comida o la delimitación de su espacio. Al restregarse, el perro impregna su propio olor y marca su territorio.
- Para camuflar su olor. Después de un baño o peluquería, los perros pueden sentirse incómodos con el olor artificial y buscan adquirir un olor más natural al revolcarse en las heces. Es común que en Boutican nos pidan que no pongamos acondicionadores o perfumes para evitar este comportamiento.
- Para llamar la atención de su dueño. Este comportamiento puede ser una forma de que el perro busque la atención de su amo cuando se siente ignorado o estresado.

En general, este comportamiento es común en los perros y está relacionado con sus instintos ancestrales de supervivencia y comunicación. La mejor forma de evitarlo es mantener un control cercano del perro cuando está en áreas con heces, enseñarle órdenes básicas y reforzar positivamente cuando no se revuelca.