En invierno, cuando las temperaturas son más bajas y las condiciones climáticas extremas, se dan las condiciones idóneas para algunas enfermedades, los animales pueden estar más expuestos a enfermedades respiratorias, virus y otros trastornos relacionados con el frío y la húmedas. Te enumeraremos a continuación las más comunes.

1. ENFERMEDADES RESPIRATORIAS
Durante el invierno, los gatos y perros son propensos a enfermedades respiratorias, especialmente si están expuestos a cambios bruscos de temperatura o a otros animales. Algunas de las enfermedades respiratorias más comunes en esta temporada son:
EN GATOS:
- Rinotraqueitis viral felina: Causada por el virus del herpes felino, esta enfermedad puede provocar síntomas como estornudos, secreción nasal y ocular, y dificultad para respirar.
- Calicivirus felino: Este virus puede causar síntomas similares a los de la rinotraqueitis, incluyendo estornudos y fiebre. También puede provocar úlceras en la boca.
- Infecciones bacterianas secundarias: A menudo, las infecciones virales pueden debilitar el sistema inmunológico del gato, lo que puede llevar a infecciones bacterianas en las vías respiratorias.
- Asma felina: Aunque no es exclusiva del invierno, el frío y los cambios en el ambiente pueden desencadenar episodios de asma en gatos que ya son propensos a esta condición.
- Alergias: Durante el invierno, los gatos pueden ser más sensibles a alérgenos en el interior, como el polvo o el moho, lo que puede causar síntomas respiratorios.


EN PERROS
- Traqueobronquitis infecciosa o Tos de las perreras: es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa y su incidencia es más alta en otoño e invierno. Se presenta en forma de tos áspera y persistente y es altamente contagiosa entre canes al transmitirse mediante el aire. También existe vacuna frente a esta enfermedad.
- Bronconeumonia: Es una inflamación de los bronquios y los pulmones, puede ser causada por infecciones bacterianas, virales o fúngicas. Los signos de bronconeumonía pueden incluir tos persistente, dificultad para respirar, fiebre, letargo, pérdida de apetito y secreción nasal o ocular. Si notas alguno de estos síntomas en tu perro, es importante actuar rápidamente.

- Faringitis y Laringitis: Por los cambios bruscos de temperatura hay irritación y debilitamientomiento del sistema inmunológico y los perros se vuelven vulnerables a la incidencia de los virus y las bacterias.
Para muchos de los responsables de las patologías respiratorias existe vacunación como en el caso de Calicivirus y de Herpesvirus en gatos y Tos de las perreras en perros. Vacunar anualmente protegerá a tu mascota de estas peligrosas enfermedades.
2. DOLENCIAS DEL APARATO LOCOMOTOR
Con el frío se agravan las dolencias del aparato locomotor: huesos, músculos y articulaciones, sufren con las bajas temperaturas y se acentúan los síntomas de artritis o artrosis. Por esto asegúrate de que tu perro tenga un lugar cálido y acogedor para descansar. Una cama de invierno para perro debe ser lo suficientemente acolchada y aislante para proteger a nuestra mascota del frío del suelo y las corrientes de aire. Es recomendable que la cama tenga un borde elevado o cojines laterales que brinden un soporte adicional y ayuden a retener el calor corporal del perro. Además, una buena cama de invierno debe ser lo suficientemente espaciosa para que el perro pueda estirarse y moverse cómodamente.

3. PROBLEMAS DERMATOLÓGICOS
El clima frío provoca problemas en la dermis como exceso de sequedad produciendo picores y por la humedad, pueden aparecer dermatomicosis, algunas pueden ser zoonosis. Al igual que en nuestra piel, el invierno trae consigo desafíos para la piel de nuestros amigos caninos, por lo que hay que cuidarla con especial atención. La dermatitis, un problema común que afecta alrededor del 10% de los perros, se ve agravada por las bajas temperaturas. Algunas razas, como el bóxer, bulldog francés, pastor alemán o golden retriever, son más propensas a padecerla debido a factores genéticos.
4. PROBLEMAS PARÁSITARIOS
Los parásitos internos son resistentes al frío invierno, nuestras mascotas pueden contraerlos en estos meses. Les afectan provocándoles vómitos, diarreas o hinchazón en la zona del vientre.
Históricamente los problemas relacionados a los parásitos externos se tenían en cuenta fundamentalmente en los meses de primavera y verano. Con los cambios en la estacionalidad debido al aumento global de las temperaturas, pulgas garrapatas y flebotomos, también representan un riesgo en esta estación. Las garrapatas empiezan a ser activas a partir de los 6ºC, y las pulgas pueden vivir, reproducirse y picar a nuestras mascotas en los hogares con calefacción.
Por esto, los expertos recomiendan proteger durante todo el año.
Estamos a su disposición en Clínica Veterinaria Alqueries, puedes concertar una cita llamado a los teléfonos 958106840, 964963425 o por el Whatsapp 613189404, o entrando a www.boutican.es.