Conjuntivitis en perros y gatos es una afección común que afecta a la membrana mucosa que rodea y protege el ojo, llamada conjuntiva. Esta inflamación puede ser de tipo infecciosa o no, dependiendo de la causa que la haya provocado. En perros, las causas suelen ser secundarias, como infecciones de los párpados o sobrecrecimiento bacteriano por ojo seco, mientras que en gatos, las causas suelen ser primarias, como el Herpesvirus, Clamydia, o Mycoplasma.

¿Cómo se diagnostica la Conjuntivitis?
El diagnóstico de la conjuntivitis en perros y gatos se realiza mediante diferentes métodos, que pueden incluir observación clínica, pruebas específicas y evaluación de síntomas. Algunas de las formas comunes de diagnosticar la conjuntivitis en estas mascotas son:
- Observación clínica: Los veterinarios pueden diagnosticar la conjuntivitis en perros y gatos mediante la observación de síntomas como enrojecimiento del ojo, aumento del lagrimeo, inflamación de los párpados y presencia de legañas. Además, pueden determinar si la inflamación es unilateral (afecta a un solo ojo) o bilateral (afecta a ambos ojos).
- Pruebas específicas: En casos donde la causa subyacente no es evidente, se pueden realizar pruebas adicionales como raspados conjuntivales, test de fluoresceína para detectar úlceras corneales, cultivos, citologías u otros exámenes oftalmológicos para identificar la causa exacta de la conjuntivitis.
- Examen ocular: Los veterinarios pueden realizar un examen ocular detallado para evaluar la condición del ojo y determinar la gravedad de la conjuntivitis. Esto puede incluir pruebas como el test de Schirmer para medir la producción de lágrimas y otros exámenes específicos para identificar la presencia de infecciones o alergias.

Es fundamental que cualquier diagnóstico y tratamiento de la conjuntivitis en perros y gatos sea realizado por un veterinario, ya que un tratamiento inadecuado puede empeorar la condición ocular de la mascota.
Tipos de conjuntivitis:
Existen varios tipos de conjuntivitis en perros y gatos, cada uno con sus propias causas y características. Aquí se presentan los tipos más comunes:
- Conjuntivitis infecciosas:
- Bacteriana: causada por bacterias como staphylococcus spp, streptococcs spp, clamidias felis, micoplasma felis, bartonella o pseudomonas.
- Vírica: provocada por virus como moquillo canino, herpesvirus felino o calicivirus.
- Parasitaria: relacionada con parásitos como lehismania, dirofilaria, thelazia.
- Conjuntivitis no infecciosas:
- Traumática: ocasionada por cuerpos extraños, distiquiasis, entropión, entre otros.
- Alérgica: desencadenada por alérgenos alimentarios, irritantes ambientales, fármacos, entre otros.
- Inmunitaria: asociada con condiciones como atopia, conjuntivitis folicular, queratoconjuntivitis seca, entre otras.
Cada tipo de conjuntivitis requiere un enfoque específico en cuanto a tratamiento, que puede incluir medicamentos tópicos como antibióticos, antiinflamatorios, inmunomoduladores, y/o antivirales, dependiendo de la causa subyacente. En casos más graves, como la presencia de cuerpos extraños o hiperplasias foliculares, puede ser necesaria la intervención quirúrgica.
En Clínica Veterinaria Alqueries contamos con especialistas en oftalmología, puedes concertar una cita llamado a los teléfonos 958106840, 964963425 o por el Whatsapp 613189404.