La leishmaniasis en caninos es una enfermedad parasitaria causada por protozoos del género Leishmania, específicamente por Leishmania infantum. Esta enfermedad se transmite a los perros a través de picaduras de mosquitos del género Phlebotomus o Lutzomia. La leishmaniasis canina es una zoonosis, lo que significa que también puede afectar a humanos y otros animales, aunque con distinta incidencia en función de factores ambientales.

Síntomas y Diagnóstico
Los síntomas de la leishmaniasis canina pueden ser variables y pueden incluir:
- Diarrea crónica
- Lesiones cutáneas
- Pérdida de peso
- Lesiones oculares
- Inflamación granulomatosa no supurativa localizada
- Hepatitis crónica
- Dermatitis
- Nefritis intersticial crónica
- Vasculitis
- Uveítis
- Glomerulonefritis
- Artritis
- Alopecia
- Dermatitis ulcerativa nodular, pústular o nódulos
- Ulceraciones en membranas mucosas
- Hiperqueratosis
- Uñas anormalmente largas o frágiles
- Adenomegalia generalizada
- Necrosis en la punta de las orejas

El diagnóstico se realiza mediante técnicas como la ELISA, que detecta anticuerpos en la sangre del perro.
Prevención y Tratamiento
La prevención de la leishmaniosis en caninos es fundamental para reducir el riesgo de contagio y minimizar los efectos negativos de esta enfermedad.
A continuación, se presentan las principales medidas preventivas y recomendaciones para proteger a tus perros:
- Evita la picadura del flebotomo: Evita dar paseos en las horas de mayor actividad de los flebotomos, que suelen ser al amanecer y atardecer, especialmente en zonas húmedas y calurosas, y evita que tu perro duerma al aire libre. Usa mosquiteras siempre que sea posible.
- Usa repelentes: Utiliza repelentes en forma de spray, pipeta antiparasitarias, aerosol, collar o toallitas higiénicas con sustancias repelentes como citronela para prevenir la picadura de los flebotomos.
- Vacuna contra la Leishmania: La vacuna contra la leishmaniosis es una herramienta eficaz para aumentar la protección inmunitaria en los perros y reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad. La vacunas que existen actualmente tiene una eficacia del 72% y se recomienda administrarla a partir de los seis meses de edad. La vacuna SOLO se debe aplicar a pacientes previamente negativos a un test serológico en sangre.
- Potenciar la resistencia inmunitaria: Potencia la resistencia inmuniaria con el programa Leispro de Leishguard estimula la respuesta inmune celular y puede reducir el riesgo de progresión de la enfermedad.
- Test serológicos periódicos: Realiza tests serológicos periódicos (cada seis meses) para detectar de forma temprana la enfermedad y tomar medidas adecuadas.
- Visita regularmente a tu veterinario: Realiza revisiones veterinarias periódicas para detectar cualquier síntoma temprano.

Siguiendo estas medidas preventivas, puedes reducir significativamente el riesgo de contagio y mantener a tus perros saludables y protegidos. La prevención es fundamental y se basa en evitar el riesgo de sufrir picaduras de insectos y administrar vacunas específicas contra la leishmaniasis canina.
Distribución Geográfica de la leishmaniosis en España
La leishmaniasis es una enfermedad parasitaria endémica en España, se presenta en la mayor parte del territorio peninsular y las Islas Baleares. Las zonas de mayor riesgo de contagio se encuentran en:
- Islas Baleares: Es la zona con un número más alto de contagios por leishmaniasis.
- Andalucía: Especialmente en las zonas más calurosas como Huelva, Cádiz, Málaga, Sevilla, Córdoba y Granada.
- Región de Murcia: Debido al clima suave y húmedo, que favorece la presencia de flebotomos.
- Cataluña: En Gerona y Lérida.
- Extremadura: Los casos de leishmaniasis son más comunes en Cáceres.
- Galicia: La zona sur de Galicia, especialmente Orense, también está incluida en esta lista.
- Comunidad Valenciana: En Valencia y Alicante.

Prevalencia
La prevalencia de la enfermedad en España es del 2% al 57,1% dependiendo de la zona. En áreas de mayor riesgo, la tasa de infección puede superar el 17% en perros.
Factores de Riesgo
- Clima: El aumento de las temperaturas debido al cambio climático contribuye a empeorar la situación, ya que los meses de verano son los más propicios para la supervivencia y actividad de los flebotomos.
- Ubicación: La leishmaniasis puede ser contraída en cualquier momento y en cualquier área donde se den las condiciones adecuadas para la supervivencia del parásito.
¡RECUERDA! La prevención es un trabajo diario
La prevención es básica en el control de la enfermedad. Prevenir la picadura del “mosquito” (flebótomo) es un paso clave para combatir la leishmaniasis. Existen diferentes medidas preventivas contra la leishmaniasis que se pueden llevar a cabo conjuntamente. Los collares pipetas evitan o disminuyen el contacto con el insecto y la vacuna disminuye el riesgo de desarrollar la enfermedad ya que estimula la inmunidad del perro y evita la aparición de signos clínicos.
Estas medidas de prevención deben complementarse con otros hábitos diarios, como evitar la exposición de tu peludo durante el amanecer y el ocaso, colocar mosquiteras en todas las ventanas de la casa o utilizar productos antimosquitos en el interior del hogar para proteger contra las picaduras.
Ahora que ya sabes todo lo necesario sobre la leishmaniasis canina, recuerda que en el caso de tener alguna duda sobre los métodos de prevención frente a la enfermedad debe consultarse siempre con un profesional veterinario.
Estamos a su disposición en Clínica Veterinaria Alqueries, puedes concertar una cita llamado a los teléfonos 958106840, 964963425 o por el Whatsapp 613189404, o entrando a www.boutican.es.